UNA TRADICIÓN QUE SOBREVIVE (Informe 451)
UNA TRADICIÓN QUE SOBREVIVE. Cuando la empresa recién comenzó, hace más de 50 años, en un inmueble de la calle Alameda, muy cerca de La Moneda, en el patio que correspondían a antiguas caballerizas los trabajadores nos reuníamos en torno a un vaso de vino, una empanada y un asado que humeaba en la parrilla. Con el pasar de los años se fue haciendo una tradición pese a las dificultades económicas y políticas nunca dejamos de compartir en vísperas de las fiestas patrias. Además, en aquellos años nos juntábamos para otras actividades recreativas, deportivas y culturales, TODAS LAS SEMANAS. Cuando la empresa se trasladó a su nueva casa en la comuna de Ñuñoa ocupábamos el patio o el casino que se encontraba a un par de cuadras, no solo para comer y beber previo al 18 de septiembre, sino también jugar a la yincana, taca taca, ping pong y rayuela. Pucha que valorábamos estar juntos, estar cerca y conversar sobre lo humano y lo divino. La empresa creció y el magno evento se trasladó ...